Crianza consciente

Mi historia con los límites 1/3

Por Ana del Castillo · 28 de septiembre, 2026
Los límites como el bosque

🌿 Las mujeres de las que vengo

Últimamente he encontrado muchos contenidos en redes sociales sobre lo duro que puede
ser ser mamá. También escucho cada vez con mayor frecuencia a mujeres decir que no quieren ser
madres. Y más que juzgarlo, esta conversación me ha hecho preguntarme:

¿Qué estamos viviendo las mujeres alrededor de la maternidad?
¿Qué vivieron nuestras madres y nuestras abuelas?
¿Qué viví yo?

Después de tantos años siendo madre, psicóloga y acompañando a otras familias, hay una
pregunta que me interesa todavía más:

✨ ¿He podido resolver algo de este camino que valga la pena compartir?

Creo que sí.
Por eso quiero contarte una parte de mi propia historia.
No como un modelo de maternidad perfecta, sino como un recorrido que comenzó mucho
antes de que yo tuviera hijos.
Comenzó con las mujeres de las que vengo.

🌿 YO VENGO DE MUJERES QUE QUERÍAN SER MADRES

Mi mamá siempre quiso tener una familia grande. Era una mujer trabajadora, hija a su vez de una mujer muy trabajadora y una gran líder en el área de educación. Para ellas no parecía existir una contradicción inevitable entre maternidad y desarrollo profesional.

Había que encontrar la manera.
Estudiar.
Trabajar.
Progresar.
Cuidar de la familia.
Mantenerla unida.
De alguna manera, tener una familia unida, cuidarla y ayudarla a progresar también era una
medida del éxito personal.
No eran mujeres particularmente tiernas.
No recuerdo una maternidad construida alrededor de la sensibilidad, la validación emocional
o esa presencia pausada de la que hablamos tanto actualmente.
Eran mujeres valientes.
De carácter fuerte.
Mujeres capaces de hacer prácticamente cualquier cosa para asegurarse de que estuvieras
bien... y de que hicieras lo que tenías que hacer.

Y algunas veces esa presencia también dolía.
Porque su mirada podía atravesarte, encontrar rápidamente el error y señalar lo que había
que corregir.

Había mucho amor.
También había exigencia.

💛 Y YO FUI PROFUNDAMENTE AMADA

Mi infancia dolió en algunos lugares.
Hubo cosas que necesité y que no estuvieron.

Pero también estuvo profundamente nutrida por una certeza: Yo había sido deseada.

Mi madre, en medio de estudiar, trabajar, cuidar a mi hermana y atravesar sus propias
dificultades, hizo espacio en su vida para recibirme, ese amor imperfecto y ese cuidado amoroso siguen siendo algunas de las experiencias más dulces y nutricias que he recibido.

Durante mucho tiempo pensé que tenía que decidir cuál de las dos historias era verdadera:
La de aquello que me había dolido... o la de todo el amor que había recibido.
Con los años entendí que no tenía que elegir.

✨ Ambas podían ser verdad al mismo tiempo.
Y quizá ahí comenzó, sin que yo todavía lo supiera, mi propia historia con los límites.

Porque años después, cuando me tocó convertirme en madre, apareció una pregunta
mucho más difícil:

🌱 ¿Cómo honrar lo que recibí sin repetir aquello que quería hacer diferente?
Eso no se resolvió rechazando mi historia.
Me tomó años descubrir otra posibilidad.
Continuará...
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“Para criar diferente, tuve que reconciliarme con mi historia”

¿Esto que leíste resuena con lo que estás viviendo?

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